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San Agustín de Hipona

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San Agustín de Hipona, obispo y doctor
354-430

Agosto 28 Memorial
Color Litúrgico: Blanco
Patrón de teólogos e impresoras

Un psicólogo, teólogo y obispo de trabajo es la mayor converso después de San Pablo

El poderoso africana San Agustín subió las alturas del pensamiento, se puso de pie en posición vertical sobre sus picos, y se volvió hacia Roma, y ​​así difundir su larga sombra, en el fondo lo largo de todo el mundo. Como pensador cristiano, que tiene pocos iguales. Él es el santo del primer milenio. Agustín nació en el pequeño pueblo romano de Tagaste, en el norte de África, a un funcionario civil de un menor de edad y, piadosa madre cabeza fuerte. Tagaste no tenía arrogancia. Sus gentes sencillas estaban inclinados sobre de trabajar la tierra desde tiempos inmemoriales. Las grandes ciudades africanas abrazaron la costa mediterránea, lejos de Tagaste, que fue cortada, doscientas millas hacia el interior. Cuando era un niño, Agustín imaginó lo que las olas lejanas del mar eran como por mirando en un vaso de agua. Cuando tenía veintiocho años, descendió de sus colinas nativas y se embarcó para Roma para encontrarse a sí mismo, a Dios, y la fama santo. Cuando regresó a África muchos años más tarde, que era para siempre. El africano de mal genio joven había madurado hasta convertirse en un padre espiritual-mente fría. Ahora era su obispo, con amor y sin descanso al servicio de los habitantes de las ciudades abiertas, francas que eran sus parientes naturales.

Es un reto para categorizar a alguien que es el fundador de todo un género o escuela de pensamiento. Nadie sabía lo que era una autobiografía hasta que Agustín escribió sus Confesiones. Hubo guerra de las Galias de César antes, y no habría Confesiones de Jean-Jacques Rousseau después. Y hay un volumen tras otro ahora. Todo pálido. Agustín escribió las Confesiones como el Obispo de Hipona cuando tenía unos cuarenta y tres, cubriendo sus primeros años hasta la edad de treinta y tres. No es un gran libro debido a su densidad de detalles históricos. Mientras que las autobiografías son normalmente rellenas de personas, lugares y cosas, Agustín dice casi nada acerca de su padre, sólo se menciona de pasada su muerte. No aclara cuántos hermanos tiene. A menudo no está claro cuándo o dónde, se producen los acontecimientos. Las hambres historiador de los hechos y se deja insatisfecho. Agustín claro que no se refiere, en definitiva, con su viaje de ida. Es el drama interior, el drama del alma, que quiere contar. Las Confesiones cambia la respuesta a la eterna pregunta “¿Qué pasó realmente?” desde el exterior hacia el interior. Agustín es el autor de la primera “Historia de un alma”.

Agustín es el primer gran psicólogo del mundo. Lo hace auto-reflexión y los análisis edades antes de San Ignacio y percibe siglos motivaciones inconscientes antes de Freud. El dolorosamente consciente de sí mismo, decir-que-todo, lo que-son-que-escondite, psique hiper-moderna de hoy en día se deforma agustinianismo. Se tardó mucho tiempo en el futuro para ponerse al día con él. Agustín hace tantas cosas en primer lugar, las hace mejor, y las hace como católico. Con los datos históricos dejaron a un lado, que la auto-investiga su temprana infancia, su insatisfecha padre-hambre, la oscuridad emocional causado por la muerte de amigos, su culpabilidad permanece para robar algunas peras, su amor compleja para su madre, y cómo difícil que es … … lo difícil dejar a la mujer que ha amado durante quince años. Tienen un niño juntos después de todo. Pero Agustín debe dejarla ir. Tiene que seguir adelante, y lo hace. Ella es misterioso personaje las Confesiones. Ni siquiera se le da su nombre.

Lectura otros grandes teólogos, se sabe casi nada sobre ellos, sus amigos o sus pensamientos o deseos personales. Lectura Agustín, se obtiene el hombre en su totalidad. Él se ocupa de las relaciones, la de su a Dios ya su madre, y la de los demás para sí mismo. Él comenzaría sus cartas personales con Dulcissimus concivis-Mi querido amigo. Y lo decía en serio. Era un erudito alto nivel de educación, un gran escritor de cartas que trabajaba en la órbita cercana de la corte imperial romana, y un pensador sofisticado que más se abrió el camino intelectual de la Iglesia sería caminar hasta que los escolásticos de la Edad Media introdujeron Aristóteles al pensamiento cristiano. < / p>

Cuando Agustín volvió la cabeza de la belleza de los sentidos hacia la belleza sagrada de Dios, su privación sensorial personal era más que una ausencia. Fue un compromiso total. En la segunda fase de su vida, Agustín colocó la pesada cruz de la pastoral de rutina sobre sus hombros. Se convirtió en un obispo de trabajo y se destacó en este papel. Este hombre complejo, esta altamente fructífera, trabajo intelectual, pidió estar solo en su habitación cuando la muerte finalmente llegó para él en su setenta y cinco años.

San Agustín, puede nuestro propio examen de conciencia sea como la suya-continuas, honestos, y centrada en Cristo. Que logró un alto nivel de conciencia de sí mismo, no por su propio bien, sino para podar todo pecado de su alma. Podemos ser tan centrado en sí mismo, y como Dios-nos centramos, como eras.

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