fbpx

Santa Virgen María, el santo nombre de

Santos de Hoy » Santos » Santa Virgen María, el santo nombre de

El Santo Nombre de María

Septiembre 12 – Opcional Memorial
Color Litúrgico: Blanco

Cada nombre comienza una relación

Un nombre no implica que lo sabes todo sobre alguien, pero sí lo hace una persona “invocable.” Para saber que hay un “alguien” de pie ante ti es no saber demasiado. Cuando ese “alguien” tiene un nombre, sin embargo, él o ella se pone en relación con usted, y las relaciones son lo que más importa. Por medio de un nombre, vamos más allá de un mero concepto, más allá de una mera cosa. Un nombre incluye otro en nuestro círculo de la existencia compartida. Nadie quiere ser un simple número, o ser sólo un “nigeriana,” sólo un “atleta” o simplemente un “contador”. Los títulos y los apodos aplanan personas. Reducen a alguien de dónde venían, lo que sobresalen en, su profesión, su color de pelo, su idioma, y ​​así sucesivamente. Un nombre se abre una puerta a la más compleja realidad que es cada alma humana.

El Dios de los cristianos no es un mero concepto que lo hace, sino un ser que es. Él tiene un nombre. Él es “Abba” o “Padre.” Él es Jesucristo. Él es el Espíritu Santo. Es difícil imaginar a conocer verdaderamente, o amante, una entidad sin nombre, cuya identidad es su función. No lo hacemos, después de todo, el amor “país”. Nos encanta Polonia, o Filipinas o Bolivia. Y no amamos “esposo” o “esposa”, nos encanta el concretas, específicas, persona llamada a la que estamos casados. Nuestro amor de Dios comienza en la misma forma en que nuestro amor de la gente lo hace, preguntando su nombre.

Jesús mismo llamó “María!” En el jardín en la mañana de su resurrección, y su nombre pronunciado provocó una hermosa respuesta: “Rabboni” En el capítulo tres del libro de Éxodo, Dios llama a Moisés, por su nombre, para acercarse a él en la zarza ardiente. Dios primero declara que Él es el Dios de Abraham, Isaac y Jacob. Pero Moisés no está completamente satisfecho con saber que Dios es, o por quien él es. Moisés hace la pregunta que todos nos hacemos cuando quieren profundizar en una relación: “¿Cuál es su nombre?” Dios entonces tira de las cortinas a un lado e invita a Moisés en su vida interior, en relación con él. Él revela algo más íntimo. Él le dice a Moisés su nombre- “Jehová” o “yo soy el que soy.” Dios entrega la parte de sí mismo al hombre. Ahora se puede recurrir. Él es invocable. Nadie te puede obligar a revelar su nombre. Es personal, debido a revelar su nombre es llegar a ser vulnerables.

Hoy la Iglesia conmemora un nombre, tanto como la persona que lo lleva. La santidad del nombre de Dios, que el segundo mandamiento prohíbe al hombre a tomar en vano, se refleja en los santos nombres de todos los santos y santas cosas y lugares sagrados dedicados a él. El nombre de la Madre de Dios, el Santo o Virgen Santísima, debe ser seguro en la boca. Esta fiesta cae en la octava del cumpleaños de la Virgen María y se insertó en el calendario universal de la Iglesia justo después del triunfo del ejército cristiano sobre los turcos en la batalla de Viena en 1683. Se suprimió la fiesta después del Vaticano II, pero una vez más, colocado en el calendario por el Papa san Juan Pablo II en 2002.

Nombre de María evoca la ternura y la maternidad. Todos los cristianos deben invocar el nombre bendito de la Madre de Dios como el intercesor más potente ante el trono de su hijo en el cielo. Su nombre nos pone en relación con ella. Ella no está muy lejos. Ella está cerca de nosotros, como una madre debe ser, y ella quiere ser llamado por sus hijos que son tan necesitado de ella.

Santa María, que tu santo nombre sea siempre respetado y honrado, porque estás cerca de Dios que somos, porque sabes más íntimamente de lo que hacemos, y porque confiamos en que estará con nosotros ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Últimas entradas de Jaime Garrido (ver todo)

Deja un comentario

YouTube
Instagram